
Innovación tecnológica y competitividad
Argentina: Sociedad de innovación
Los argentinos se destacan por su nivel de creatividad e innovación. El país tiene el potencial suficiente para ser líder en muchas áreas implementando tecnología de punta, agregando valor a las cadenas productivas, siendo fundamental para ello la actividad científico – tecnológica. La intervención del Gobierno debe jugar un papel catalizador en esta materia, potenciando la cultura innovativa en todos los sectores. El Ministerio se ha abocado al diseño de líneas de apoyo sectorialque complementen la oferta de instrumentos de tipo horizontal vigentes. Este desafío se alinea con las mejores prácticas internacionales de focalizar la aplicación de recursos y apostar a la capacidad de la ciencia, la tecnología y la innovación para reducir las brechas tecnológicas, sostener y ampliar la capacidad competitiva a nivel internacional y enfrentar desafíos sociales concretos.
Más tecnología, más valor
Actualmente, gran parte del crecimiento económico es generado, no por la acumulación de factores de producción –capital, trabajo y suelo-, sino por su mejor uso: conocimiento, innovación y tecnología. Se debe impulsar una matriz productiva con bienes y servicios intensivos en conocimiento con el fin de mejorar la competitividad de la economía y generar trabajo más calificado y con mejores salarios. Los países que se han desarrollado tecnológicamente lo han logrado con el liderazgo del gobierno y con inversiones privadas masivas en I+D. Para ello, es necesario un marco institucional apropiado y profundizar el ambiente de incentivos existentes, creando un entorno propicio que motive a las empresas a generar cada vez más innovaciones. El desafío es lograr una inversión en I+D del 1% del PBI para 2010.
Hacia una nueva cultura empresaria
Es necesario profundizar también las acciones que permitan apoyar la investigación aplicada, lainserción de investigadores en el aparato de producción, el estímulo de la cooperación entre empresas, la creación de aglomerados productivos y el fomento de una nueva cultura empresaria. En el periodo 2003-2007, a través de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, se apoyó con aportes no reembolsables el desarrollo de cerca de 1500 proyectos de pequeñas y medianas empresas que apostaron a la innovación como instrumento para mejorar su competitividad. Asimismo, a través de créditos a tasas preferenciales y de incentivos fiscales se promovieron proyectos de modernización tecnológica en empresas con un monto cercano a los 500 millones de pesos.
Nuevos desafíos, nuevas empresas
En los últimos años, se ha fortalecido una vinculación entre empresas ya existentes y el sector científico para producir innovaciones. Sin embargo, hoy se impone la necesidad de que se formen nuevas empresas científico-tecnológicas, como fuente de generación de nuevos puestos de trabajo, de mayor calidad y mejores salarios. Es importante, entonces, el estímulo que se pueda instrumentar para que los más jóvenes y los emprendedores trabajen desde el conocimiento en formular ideas capaces de agregar valor a la producción. Desde el punto de vista financiero, el Ministerio promoverá el capital emprendedor, actividad que involucra inversiones de recursos públicos o privados, a mediano o largo plazo. Es fundamental la disposición de capital semilla, como aporte inicial que permita acompañar la creación y maduración de nuevas empresas con alto grado de riesgo tecnológico.
Nuevos perfiles profesionales
Otra línea de acción estará dirigida a capacitar recursos humanos para desempeñarse comogerentes tecnológicos. Estos profesionales desarrollarán habilidades ejecutivas en tecnologías y capacidades para monitorear y supervisar la actividad de I+D de una empresa existente, elaborar una visión estratégica de negocios a partir de la identificación de aquellas nuevas tecnologías que otorguen un mayor valor agregado a la empresa, así como desarrollar vínculos externos con los sectores productivo, académico y científico-tecnológico. Es por ello, que los gerentes tecnológicos serán también profesionales clave en la formación de nuevas empresas de base tecnológica (EBT).
Alta intensidad tecnológica
Algunas áreas en las que se iniciarán estas experiencias son: tecnologías de la información y la comunicación (TIC), biotecnología y nanotecnología, sin descartar otras tecnologías de punta promisorias para el país. Para ello, será fundamental estructurar y orientar los distintos agentes del sistema tecnológico nacional de tal forma que funcionen como facilitadores, estimuladores, promotores y fortalecedores de la innovación, a través de una organización en red flexible, distribuida territorialmente a escala nacional. Todo ello supone la generación de modos de articulación inteligente con la política industrial, de protección y comercialización de la propiedad intelectual y de comercio exterior.
Fuente: MinCyT
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